viernes, 29 de octubre de 2010

miércoles, 27 de octubre de 2010

Manual de Caosmótica





Nada que entender, nada que apresar. Tan sólo dejar salir, dejar llegar.

Mínimo común denominador.

Digo madera, tripas, viento. Digo alambre, digo voz.
Digo las texturas de la melancolía…

¿Cómo entender el silencio?
¿Cómo entender el café con leche, el azul o el aullido de los lobos de mar en las noches del Polonio?

Si digo cuerdas de seda ¿cuáles serían sus múltiplos?
Si digo puentes móviles, si digo Tao, si digo amistad y silencio ¿cuáles serían los paisajes?
¿Cuáles los colores?

Nada que entender. Nada que capturar. Mejor respirar. Mejor deslizarse por el tobogán de los agujeros del universo…

Es cierto, la geografía ya no es lo que era. Pero allí están los mares, los continentes, las gentes. Paralelos y meridianos. Tierra negra y húmeda. Nada que entender. Sólo tomar un terrón y desmenuzarlo entre los dedos.

CAOSMOS no quiere decir nada… Tan sólo dice… Dejar salir, dejar llegar. Siempre otro que susurra. Otro que inventa. Como en un sueño. Como en la locura. Como en éxtasis. Siempre otro sin rostro que habla en la oscuridad.

Nada que entender ya que todo pasa por el medio. Incluso el pensar. Pero pensar como piensa un río: por flujos y corrientes. Con sequías e inundaciones. Cascadas y rápidos. Barras y diques. Con la fuerza del caudal para desbloquear y abrir el lecho.

Nada que apresar. Sólo dejar llegar para servirse de lo inútil. Dejar llegar una palabra para tomarla en su dispersión, en su diseminación. No un mensaje sino resonancias, reverberancias. Sentidos dispersos. Una vez al aire ya no hay dueño del sentido.

Si digo “una gacela en el desierto” se abre el infinito de los colores, de las texturas, de los paisajes. Una gacela, una joven veloz, un animal, un automóvil, un fragmento de Graciela…

Nada que entender, nada que apresar. Tan sólo dejar llegar. Sólo se trata de vivir. Afectos, perceptos, ideas.
Vivir: despojarse de lo inútil. Devenir minimalista. Cada vez más sobrios, leves, veloces…


Gracias Gabriel Galli y su CAOSMOS

lunes, 11 de octubre de 2010

con permiso






si nos soltáramos
del condicional
y libertáramos
la mirada

si el misterio
del yo no sé
cómo se hace
qué es

dale, entonces que

si confirmáramos la incertidumbre
el brillo que antecede a la herrumbre

afirmaríamos
la invención


si dejáramos de mordisquear
en las migajas de los otros
amasaríamos el amor







Estela S. Gomez Czornomaz. En: "di, (Quinto Linaje: 2009)", A.M. Villa Gonét, 2010.