lunes, 6 de julio de 2009

La música en la plaza

Viví frente a una plaza.
Nada más bonito que una plaza
viéndola pasar desde un automóvil raudo.
Es un sueño vivir
frente a esa reunión de árboles y de plantas.
Pero mejor no indagar el sueño
y tratar de describirlo con íntima paciencia.
Empezaré de nuevo
pues vivo frente a una plaza
y quiero decir lo que siento.
La plaza ha sido destruida
y reconstruida mil veces.
En la primera versión
un tigre estaba en primer plano.
Llegó en un camalote
que flotaba en la orilla del agua
del río color dulce de leche.
Dos hombres lo vieron llegar
y pensaron matarlo.
Uno pudo hacerlo sin matar al otro.
Apuntaron los dos con sus rifles
y uno de los dos mató al tigre.
Cuál fue nunca lo supieron.
Oigo la música sobre el palco,
y veo la tarima labrada
para conciertos al aire libre.
La música de hoy es de Borodin
y mientras la escucho imagino el mundo.
Sobre el pasto la gente escucha.
¿De quién es esta otra música?
Sin duda, de un ruso.
Me gusta. La escucho,
pero el calor me oprime
y apenas puedo sentir el perfume
del árbol que más quiero: la magnolia,
y otro, se me ocurre,
de la misma familia: el gomero.



Silvina Ocampo (mi Sibila)

Poema publicado por primera vez por Noemí Ulla en VOX arte+literatura y otros magnetos. Revista Objeto, Bahía Blanca, III, 8, 1999.

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