lunes, 6 de julio de 2009

El alma dice (Epílogo)

Ser mantenida así por la fragilidad, por la perfección de la forma.
Por el sentido. Como donde yo debo ir adonde tú vas,
yo debo tocar lo que tú tocas,
con hambre, con aburrimiento, el rocío del mar, el boleto…
Destilada en tu ser ¿me estás escuchando?/puedes oírme)
en tu idioma, el por qué…

El relumbre de un voz. El río resplandece.
La madre sacude el mantel abierto al viento.
Allí, mientras la tela desciende: el alfabeto de lo maduro,
lo que es, lo que pudo haber sido.
El pan sobre el mantel. En la hierba los grillos con su canto agudo,

Oh, despójame de mi vestimenta mágica. Así
[deja caer su ropa]
Yace allí, arte mío.

(Esta es una forma de la materia de la materia ella cantaba)

(Donde se detiene la prisa) (y se la mantiene quieta) (pero no se la extingue) (no)

(Así que escuchad, escuchad, esto os calmará) (si es eso lo que queréis)

Bien, dije, ahora voy a ir al encuentro de lo que yo comparo con
(aunque la ola se rompa y me hunda de risa)
una ola rompiéndose, una ola hundiéndome de risa-.


Jorie Graham (trad. de Fabián Iriarte)

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